miércoles, 28 de julio de 2010

Diferentes tipos de impuestos

Los tributos son ingresos públicos que radican en prestaciones monetarias obligatorias, instauradas de manera unilateral, exigidas por una Administración pública como consecuencia de la realización del hecho imponible al que la Ley vincula el deber de contribuir. Su fin primordial es el de obtener los ingresos que se necesitan para el sostenimiento del gasto público.



El carácter coactivo de los tributos está presente en su naturaleza desde los orígenes de esta figura. A causa de este carácter coactivo, y para asegurar la autoimposición, en Derecho impositivo guía el principio de legalidad. A razón del cual, se guarda a la ley el establecimiento de los elementos de la obligación impositiva.



Dentro del sistema tributario estatal se diferencian tres figuras tributarias: el impuesto, la tasa y la contribución especial.


Los impuestos son tributos cuyo hecho imponible se define sin referencia a servicios prestados o actividades desarrolladas por la Administración Pública. El hecho imponible está constituido por transacciones, actos o hechos que ponen de manifiesto la disposición contributiva del contribuyente.


Por su lado, las tasas son los tributos que gravan la realización de algunos hechos imponibles tales como el aprovechamiento especial del dominio público, la prestación de servicios públicos o la realización de labores en régimen de Derecho público.


Mientras que las contribuciones especiales son impuestos cuyo hecho imponible consiste en la adquisición por el obligado tributario de una ganancia o de un incremento de cotización de sus bienes producto de la ejecución de obras públicas o de la instauración o ampliación de servicios públicos.


Si estás interesado en conocer más sobre los impuestos nada mejor que hacer un curso de tributos, para que estés al tanto de todo lo relacionado con la normativa vigente.

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